Como ya conté en el post anterior, Dori venía este finde a los Madriles por asuntos propiossuyosdeella, así que el sábado quedamos para, por fin, ver un concierto maluko y babear disfrutar juntitas las dos.
A las 8 de la tarde quedamos en el metro de Plaza Elíptica, donde sólo se me ocurre a mí, quedar con una boquerona guiri habiendo 5 salidas de metro pa elegir, tal es así… que, atención que esto es sorprendente!! (hago un inciso para recordar que en nuestro primer encuentro, cuando no nos habíamos visto el careto nunca, Dori me reconoce entre hordas de personas en la estación de Atocha) bien, pues en la triste Plaza Elíptica, donde además de mí, habría unas 20 personas y 3 lagartos tomando los 40 grados de sol que Dori trajo de su Málaga querida (y fea) y la tía se pasea delante de mí sin reconocerme!!! Eh?? Como te quedas??? Muertaaaa!!
Bueno, como yo si la reconocí, acudí presta en su busca y captura para introducirnos rápidamente en mi fresco y acondicionado Lamborgini 206.
Sin conocer el camino, sin que nadie me pitara y gracias a mi inigualable sentido de la orientación (basado en la recurrida práctica de: te chupas un dedo, lo levantas pa arriba y según sople el aire, allí que vas), llegamos en un periquete al parque de Pradolongo.
Ataviadas ambas con nuestras chanclas hipercómodas que no hacen rozaduras ni son resbaladizas, fuimos paseando por un caminito de piedras que nos proporcionaba un agradabilísimo masaje en nuestros NO DOLORIDOS pies.
Por fin llegamos alla laguna lago, ese lugar negrorrrrrrr donde reinaba un olor mezcolanza de calamares fritos, chistorra y queso megacurado. Hicimos acopio de refrigerios y plantamos nuestro culo en el duro y ardiente suelo.
Había ya mogollón de gente, pero con nuestra habilidad innata en el arte del regate y el escurrimiento, conseguimos adoptar una posición más cómoda en segunda fila, detrás del club de fans, donde se nos hizo más llevadera la espera.
Durante la misma, mantuvimos animadas y reveladoras charlas (sobre todo para el señor padre de Dori) y pudimos observar un fenómeno intrigante… sobre las cabezas de determinados individuos revoloteaban enjambres de mosquitos!! Pero SÓLO sobre las cabezas elegidas, no se iban a ninguna otra, se mantenían en su objetivo volando en círculos hipnóticos!! (fuimos testigas de una falsa amistad entre dos chicas que hablaban entretenidas, una con un enjambre en la cabeza a modo de sombrero y la otra, falsa amiga, sin decirla ni mu).
En fin, la espera fue larga pero valió la pena, a las diez en punto sale a escena una señora rubia que traía en un papel escrito lo que cualquier maluka sabe desde que nació prácticamente, las obras completas de Malú.
Diez minutos después, ahí estaba, la Maluka!!!! Aarrrggggg!! Que bien cantó, que bien bailó,que buena está, un poco demasiado profesional, porque normalmente hace un poco el ganso… pero con el lío de Badalona esa chispilla que tiene la tuvo que controlar no fuera a ser que las malas lenguas se disparasen, aun así estuvo estupenda!! Rompió vaya!!
Un detalle ocurrido durante el concierto fue la salida de la espontánea, que se tiró al lago para llevarle un papel a Malú. Dori y yo, embobaditas escuchándola, no nos dimos cuenta hasta que a Malú se la puso cara de “Ein??? Que viene una andando por las aguas turbulentas!! Que fuerte!!” Estuvo muy gracioso, la chiquilla le echó un par y allí que se tiró, yo pensé que se le churruscarían lo pelos, que ya sabemos que la electricidad y el agua no hacen buenas migas, pero no, salió indemne y con su objetivo cumplido.
Dori y yo, sí, lo voy a decir, atontadíiiisimas durante todo el concierto, apenas bailamos, ni saltamos (que para eso ya estaba el mastodonte que tenías al lado Dori, que menos mal que no te metió un empujón, porque hubieras acabado haciendo los coros con Eva y Belinda en un momentito). El momento de “la de la flor” fue el sumun ya para terminar con mi escasa paz interior… no daré más detalles por no herir sensibilidades de nuestros cientos de miles de lectores mancos (porque no nos comentan na!) pero la Pepi la hizo con un cuidao a la niña, que así ha salido de bien hecha!!!.
Fue un concierto chulísimo, aunque un poco “chufa” (va por tí Dori) por verlo desde tan lejos.
Cuando acabó nos fuimos corriendo a la puerta por donde tenía que salir Malú, mientras la señora rubia de antes hablaba con los culos de los asistentes que no le hacíanhacíamos ni caso a la pobre.
Mientras esperábamos la salida pude comprobar que mi cabeza no cabe entre las rejas de “sheguridá” por muy poquito, solo por las orejas!! Así que para el próximo vendré preparada… jojojojo, dejaré en casa todo lo que no sea de imperiosa necesidad (…ohh ohhh si vengo sin orejas, como la escucharé?? Tengo que perfeccionar el plan).
Llegó el momento de la salida y aquello era una marabunta de gente que daba miedito, apenas tuve un segundo para verla, pero lo suficiente para estar flipando hasta el momento.
Y… a pesar de que Dori se hacía pis, tenía hambre y sed, yo pasé de su culito blanquito sin querer, ya que seguía aturdida!! y ni meó, ni comió, ni bebió… jijiji
La agradable caminata de ida, no lo fue tanto de regreso con los riñones colgando tras de mí, menos mal que Dori me animaba diciendo… "Solo una más, ya estás mayor"… y yo pensaba… "a la próxima te estampo, boquerona!!"
Y por fin, llegamos al coche y pusimos rumbo a casa de la hermana de Dori, ese lugar indeterminado en la geografía de Madrid al cual llegamos, de nuevo con el mismo sistema orientativo y alguna que otra vuelta de reconocimiento de los alrededores.
A las 8 de la tarde quedamos en el metro de Plaza Elíptica, donde sólo se me ocurre a mí, quedar con una boquerona guiri habiendo 5 salidas de metro pa elegir, tal es así… que, atención que esto es sorprendente!! (hago un inciso para recordar que en nuestro primer encuentro, cuando no nos habíamos visto el careto nunca, Dori me reconoce entre hordas de personas en la estación de Atocha) bien, pues en la triste Plaza Elíptica, donde además de mí, habría unas 20 personas y 3 lagartos tomando los 40 grados de sol que Dori trajo de su Málaga querida (y fea) y la tía se pasea delante de mí sin reconocerme!!! Eh?? Como te quedas??? Muertaaaa!!
Bueno, como yo si la reconocí, acudí presta en su busca y captura para introducirnos rápidamente en mi fresco y acondicionado Lamborgini 206.
Sin conocer el camino, sin que nadie me pitara y gracias a mi inigualable sentido de la orientación (basado en la recurrida práctica de: te chupas un dedo, lo levantas pa arriba y según sople el aire, allí que vas), llegamos en un periquete al parque de Pradolongo.
Ataviadas ambas con nuestras chanclas hipercómodas que no hacen rozaduras ni son resbaladizas, fuimos paseando por un caminito de piedras que nos proporcionaba un agradabilísimo masaje en nuestros NO DOLORIDOS pies.
Por fin llegamos al
Había ya mogollón de gente, pero con nuestra habilidad innata en el arte del regate y el escurrimiento, conseguimos adoptar una posición más cómoda en segunda fila, detrás del club de fans, donde se nos hizo más llevadera la espera.
Durante la misma, mantuvimos animadas y reveladoras charlas (sobre todo para el señor padre de Dori) y pudimos observar un fenómeno intrigante… sobre las cabezas de determinados individuos revoloteaban enjambres de mosquitos!! Pero SÓLO sobre las cabezas elegidas, no se iban a ninguna otra, se mantenían en su objetivo volando en círculos hipnóticos!! (fuimos testigas de una falsa amistad entre dos chicas que hablaban entretenidas, una con un enjambre en la cabeza a modo de sombrero y la otra, falsa amiga, sin decirla ni mu).
En fin, la espera fue larga pero valió la pena, a las diez en punto sale a escena una señora rubia que traía en un papel escrito lo que cualquier maluka sabe desde que nació prácticamente, las obras completas de Malú.
Diez minutos después, ahí estaba, la Maluka!!!! Aarrrggggg!! Que bien cantó, que bien bailó,
Un detalle ocurrido durante el concierto fue la salida de la espontánea, que se tiró al lago para llevarle un papel a Malú. Dori y yo, embobaditas escuchándola, no nos dimos cuenta hasta que a Malú se la puso cara de “Ein??? Que viene una andando por las aguas turbulentas!! Que fuerte!!” Estuvo muy gracioso, la chiquilla le echó un par y allí que se tiró, yo pensé que se le churruscarían lo pelos, que ya sabemos que la electricidad y el agua no hacen buenas migas, pero no, salió indemne y con su objetivo cumplido.
Dori y yo, sí, lo voy a decir, atontadíiiisimas durante todo el concierto, apenas bailamos, ni saltamos (que para eso ya estaba el mastodonte que tenías al lado Dori, que menos mal que no te metió un empujón, porque hubieras acabado haciendo los coros con Eva y Belinda en un momentito). El momento de “la de la flor” fue el sumun ya para terminar con mi escasa paz interior… no daré más detalles por no herir sensibilidades de nuestros cientos de miles de lectores mancos (porque no nos comentan na!) pero la Pepi la hizo con un cuidao a la niña, que así ha salido de bien hecha!!!.
Fue un concierto chulísimo, aunque un poco “chufa” (va por tí Dori) por verlo desde tan lejos.
Cuando acabó nos fuimos corriendo a la puerta por donde tenía que salir Malú, mientras la señora rubia de antes hablaba con los culos de los asistentes que no le hacían
Mientras esperábamos la salida pude comprobar que mi cabeza no cabe entre las rejas de “sheguridá” por muy poquito, solo por las orejas!! Así que para el próximo vendré preparada… jojojojo, dejaré en casa todo lo que no sea de imperiosa necesidad (…ohh ohhh si vengo sin orejas, como la escucharé?? Tengo que perfeccionar el plan).
Llegó el momento de la salida y aquello era una marabunta de gente que daba miedito, apenas tuve un segundo para verla, pero lo suficiente para estar flipando hasta el momento.
Y… a pesar de que Dori se hacía pis, tenía hambre y sed, yo pasé de su culito blanquito sin querer, ya que seguía aturdida!! y ni meó, ni comió, ni bebió… jijiji
La agradable caminata de ida, no lo fue tanto de regreso con los riñones colgando tras de mí, menos mal que Dori me animaba diciendo… "Solo una más, ya estás mayor"… y yo pensaba… "a la próxima te estampo, boquerona!!"
Y por fin, llegamos al coche y pusimos rumbo a casa de la hermana de Dori, ese lugar indeterminado en la geografía de Madrid al cual llegamos, de nuevo con el mismo sistema orientativo y alguna que otra vuelta de reconocimiento de los alrededores.
Y allí nos despedimos, en el carril bus… hasta la próxima malukoaventura!!
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